Sebastián Piñera acaba de asumir como nuevo Presidente de la República y junto con él, la ilusión de sus adherentes por vivir en un país mejor, con más oportunidades y en fin, donde se les proporcione a los chilenos en su conjunto una mejor calidad de vida.
Al oficialismo hay que remeserlo un poco, y sin tapujos hay que pedirle simplemente que se deje de "payasadas", el tiempo electoral ya pasó y por ende toda esa propaganda de "viva el cambio", "el cambio ya viene", o cosas por el estilo, que servirán para convencer a gran parte de un electorado que es casi iletrado y que su forma de votar se guía por una foto de un señor que sonrie y que le asegura que tiene la solución a todos sus problemas y que los de al lado lo hicieron todo mal, no sirve.
No sirve el "viva el cambio" simplemente porque no debe haber ningún cambio o al menos no uno profundo. Ha sido probado que el actual sistema puede tener una serie de injusticias, pero que si se sabe implementar y corregir en sus falencias más visibles, es capaz de llevar a este país al desarrollo. Entonces lo que necesitamos no es cambio, si no "eficiencia". Que los recursos sean bien administrados, que la burocracia disminuya, que se potencie a la clase media, que la abrumadora brecha existente en este país disminuya, etc... y para eso, se requiere de un gobierno más eficiente, que actúe con sentido de la urgencia.
A la actual oposición hay que pedirle (especialmente a sus adherentes) que dejen de lado sus rencores escolares y hasta casi irracionales.
Cuando veo en facebook y en twitter que hay personas que piensan que un gobierno de la derecha es el fin del mundo, que salen con sus añejos eslóganes de "el gobierno de los ricos", "Chile S.A" y otros muchos, veo que estas personas no olvidan sus antiguos resentimientos que les enseñaron en la cuna y que fueron potenciados en el colegio, y que demuestra más bien una carencia de altura de miras y un desprecio por la buena labor que ellos mismos han hecho durante los 20 años en que fueron oficialismo.
Señores no nos engañemos, la concertación fue el conglomerado político que este país necesitaba en un momento determinado de la historia. Que nos sacó de una dictadura militar y que nos guió a una república democrática que funciona bien a grandes rasgos. Pero que por el desgaste propio que cualquier grupo que esta mucho tiempo en el poder enfrenta, hoy no es lo que Chile necesita. Por que nuestro nuevo desafio es crecer, alcanzar el desarrollo y es eso precisamente lo que logró captar la derecha y lo que se le debe pedir al nuevo gobierno.
Ya llegará un nuevo desafio para este país y la actual oposición debe estar firme y atenta en captarlo no sólo porque le hace bien al país, si no que porque es la manera que tendrán de volver al poder.









