viernes 27 de febrero de 2009

Neo - hedonismo


POR SYME

Existen grandes constantes a lo largo de la historia de la humanidad, realidades presentes en el conciente colectivo y aceptadas ampliamente por el núcleo social. Posiblemente una de las grandes constantes a las que me refiero, es como el hombre ha buscado huir del sufrimiento y a su vez buscar una felicidad al corto plazo o estado de éxtasis. En estas breves líneas veremos como esto tiene graves consecuencias en la sociedad, específicamente en el tema de las drogas y en general en las diversas adicciones que conocemos.

Primero cabe preguntarse de donde nace este pensamiento en el cual se busca exaltar el placer sensitivo y a su vez tratar de erradicar el sufrimiento de la vida del hombre. Al respecto podemos señalar que en la antigua Grecia había 3 grandes escuelas morales, las cuales buscaban dar parámetros de comportamientos a fin de orientar la vida del hombre hacía su felicidad. Estas escuelas a las que nos referimos, son los Escépticos, los Estoicos y los Hedonistas, siendo esta última a la que avocaremos nuestro análisis.

En esencia los hedonistas postulaban con su doctrina del Clinamen, que existen determinadas órbitas que tienen una ruta estándar, las cuales inexplicablemente se desorbitan, formando una nueva órbita. Extrapolando esto a la persona humana se puede decir que el hombre tiene una determinada rutina, la cual en el ejercicio de su libertad, cambia irremediablemente dejando al hombre en un estado de perplejidad ante si mismo, de suerte tal que no sabe a que atenerse, luego ¿qué conducta debo adoptar en mi vida?

La respuesta hedonista a esta interrogante es fundamental a la hora de entender el modo de obrar de la sociedad moderna, por cuanto señalan que la mejor decisión que puede adoptar el hombre es aquella que sea más satisfactoria para culminar una necesidad y esta conducta que me parece más satisfactoria es aquella que le proporciona al hombre más placer, por cuanto esto es el único esfuerzo que sería un fin en si mismo. Por el contrario, y conforme a esta escuela, se ve el dolor como un obstáculo del hombre a la hora de encontrar la felicidad.

Luego de formular estos postulados, los hedonistas dan una serie de pautas de conducta siendo una de ellas, a mi parecer, el meollo de todo este asunto. Ya que se señala que son preferibles los placeres que tienen menos costo de dolor a los que tienen más costo de dolor. Esto da lugar al pragmatismo, es decir compara beneficio versus costo.

Esta relación costo – beneficio o placer – dolor, encontró desde luego un nido perfecto donde asentarse, en un sistema económico en el cual uno de sus pilares principales es precisamente esta relación a la que nos referimos, tal cual es el capitalismo. El cual se nos presentó luego de la caída del marxismo, como el flamante triunfador y capaz de resolver los problemas del hombre y por lo mismo sus postulados básicos se encuentran profundamente arraigado en el conjunto social. Pero cuanto más seguro se siente el hombre de sus sistemas sociales, con mayor énfasis se manifiesta la debilidad del mismo.

Cuando pienso en como hoy en día el hombre busca tener una mayor gama de libertades sin hacerse responsable por estas y en como rehúsa y escapa constantemente de los sufrimientos y problemas que lo aquejan sin enfrentarlos, a lo cual podemos añadir elevadas tasas de depresión juvenil y de suicidio, creo poder decir con propiedad que la búsqueda egoísta del placer individual y escapar del dolor no fue la solución para todas estas personas que se refugian en un neo-hedonismo preponderante actualmente.

Todo esto los lleva con frecuencia en buscar diversos medios para evadirse a si mismo, para arrancar de sus problemas o simplemente para encontrar un estado de éxtasis momentáneo pero que a la mañana siguiente lo dejan con el mismo vacío y problema que lo aquejaba la noche anterior. El uso inmoderado del alcohol o de cualquier droga o psicotrópico en general es una manifestación de esto.

Pensemos en nuestra vida cotidiana, cuando un gran problema o sufrimiento nos aqueja lo primero que se nos cruza por la mente es evadirnos, borrarnos mediante el alcohol o cualquier droga en general para poder así aplacar el dolor que nos aqueja, manifestándose lo expuesto anteriormente respecto de la relación placer versus dolor o costo – beneficio. Lo que de verdad deberíamos hacer es precisamente enfrentar este problema o dolor y buscar una solución pertinente aunque esto signifique que tengamos que sufrir, me parece esto mucho más lógico que “patear” el problema constantemente.

Esta es pues, no una invitación a ser masoquistas, si no por el contrario ser verdaderos con nosotros mismos.