Imagen: www.charlatecnica.clPor Luisn2k
Aclaro al empezar que lo que escribiré en estas líneas no es un argumento para que Bielsa llegue a La Moneda. Es Argentino y eso hecha por tierra todo y tampoco creo que al rosarino le interese la idea. Esto va más allá y viene a confirmar lo que antes era pura teoría en post anteriores.
La política tradicional por estos días muestra su lado más miserable y podrido. Las elecciones que se avecinan se caracterizan por ser las más pobres en conceptos e ideas y se han basado en la ofensa gratuita y la búsqueda de talones de aquiles del contrincante. Parece más una pelea de vecinas cahuineras que una lucha por el mando de la nación. Como resumen apresurado a lo anteriormente escrito mi discurso va en que Piñera representa el ratón de la oposición que quiere un segundo intento de arrebatarle el queso a la Concertación. La diferencia es que ahora el ratón ya está cansado y perdió toda la audacia, vitalidad y esperanza que mostró en tiempos mejores. Frei es el gato viejo que intenta darle caza al ratón intruso. El problema es que es un gato conocido y no representa mayor dificultad pero tiene un apoyo que potencialmente puede terminar liquidando a Piñera. Esto porque aun en Chile está presente el viejo discurso que logra que las votaciones se decidan más con la ideología antigua que atendiendo a las personas de los candidatos o nuevas ideas. Se ejemplifica esto en que muchos electores pueden nunca haber escuchado algo de Frei o su plan de gobierno, pero le darán el voto sólo para evitar que Piñera o la derecha lleguen al poder. Por esto es que yo postulo que Frei y la Concertación sin despeinarse demasiado pueden obtener la reelección. La figura de MEO como he dicho antes, es sólo la pimienta de la aburrida contienda. Le da juventud y un poco de alegría a la fome lucha por el poder, pero al menos para el 2010 tiene nulas posibilidades de ganar. Sólo revuelve el gallinero.
Dado el resumen que está en extenso en post anteriores, puedo señalar que la campaña de Bielsa Presidente es el reflejo de que la política tradicional vive sus últimos días. La gente ve en el estratego de la selección los valores o virtudes que quiere que algún político llegue algún día a encarnar. Ven trabajo obsesivo por lograr un objetivo, en base a constancia ya que el primer año de Bielsa en Chile no fue de lo mejor en términos de resultados, pero para eso trabajó y logró cerrar un segundo año histórico para nuestra selección. La gente quiere ver alguien que realmente asuma el rol que le han dado y se la juegue toda por cumplir las metas que se ha propuesto no descansando hasta conseguirlo.
En la actual clase política se habla mucho y se hace poco, al contrario de Bielsa que cuando habla hace noticia porque no lo hace nunca. Todos los días nos llenamos de dimes y diretes entre personeros de gobierno y la oposición o con el mismo oficialismo. Pero todo queda en verborrea, las palabras y frases sobran, pero los hechos son escasos y poco acordes a las necesidades. La lucha por el poder se ha vuelto vil e insensata, ya no se tiene verguenza en reconocer que los intereses partidistas están por sobre los de la nación. El intervencionismo electoral pareciera ser normal y las interpelaciones se han transformado en un arma patética totalmente desvirtuada de su naturaleza.
Ese descontento ciudadano que se traduce en impotencia sin cauce normal, es lo que ha llevado a elevar a Bielsa a la categoría de ídolo popular y hasta verlo como ejemplo de buen presidente, porque está claro que los creadores de la idea saben que es ridículo pensar que el DT llegue a la Presidencia.
Así las cosas, se puede sentir que de a poco esto puede cambiar y de una vez por todas tener una política renovada con líderes ajenos a la vieja escuela de los setenta.
La política tradicional por estos días muestra su lado más miserable y podrido. Las elecciones que se avecinan se caracterizan por ser las más pobres en conceptos e ideas y se han basado en la ofensa gratuita y la búsqueda de talones de aquiles del contrincante. Parece más una pelea de vecinas cahuineras que una lucha por el mando de la nación. Como resumen apresurado a lo anteriormente escrito mi discurso va en que Piñera representa el ratón de la oposición que quiere un segundo intento de arrebatarle el queso a la Concertación. La diferencia es que ahora el ratón ya está cansado y perdió toda la audacia, vitalidad y esperanza que mostró en tiempos mejores. Frei es el gato viejo que intenta darle caza al ratón intruso. El problema es que es un gato conocido y no representa mayor dificultad pero tiene un apoyo que potencialmente puede terminar liquidando a Piñera. Esto porque aun en Chile está presente el viejo discurso que logra que las votaciones se decidan más con la ideología antigua que atendiendo a las personas de los candidatos o nuevas ideas. Se ejemplifica esto en que muchos electores pueden nunca haber escuchado algo de Frei o su plan de gobierno, pero le darán el voto sólo para evitar que Piñera o la derecha lleguen al poder. Por esto es que yo postulo que Frei y la Concertación sin despeinarse demasiado pueden obtener la reelección. La figura de MEO como he dicho antes, es sólo la pimienta de la aburrida contienda. Le da juventud y un poco de alegría a la fome lucha por el poder, pero al menos para el 2010 tiene nulas posibilidades de ganar. Sólo revuelve el gallinero.
Dado el resumen que está en extenso en post anteriores, puedo señalar que la campaña de Bielsa Presidente es el reflejo de que la política tradicional vive sus últimos días. La gente ve en el estratego de la selección los valores o virtudes que quiere que algún político llegue algún día a encarnar. Ven trabajo obsesivo por lograr un objetivo, en base a constancia ya que el primer año de Bielsa en Chile no fue de lo mejor en términos de resultados, pero para eso trabajó y logró cerrar un segundo año histórico para nuestra selección. La gente quiere ver alguien que realmente asuma el rol que le han dado y se la juegue toda por cumplir las metas que se ha propuesto no descansando hasta conseguirlo.
En la actual clase política se habla mucho y se hace poco, al contrario de Bielsa que cuando habla hace noticia porque no lo hace nunca. Todos los días nos llenamos de dimes y diretes entre personeros de gobierno y la oposición o con el mismo oficialismo. Pero todo queda en verborrea, las palabras y frases sobran, pero los hechos son escasos y poco acordes a las necesidades. La lucha por el poder se ha vuelto vil e insensata, ya no se tiene verguenza en reconocer que los intereses partidistas están por sobre los de la nación. El intervencionismo electoral pareciera ser normal y las interpelaciones se han transformado en un arma patética totalmente desvirtuada de su naturaleza.
Ese descontento ciudadano que se traduce en impotencia sin cauce normal, es lo que ha llevado a elevar a Bielsa a la categoría de ídolo popular y hasta verlo como ejemplo de buen presidente, porque está claro que los creadores de la idea saben que es ridículo pensar que el DT llegue a la Presidencia.
Así las cosas, se puede sentir que de a poco esto puede cambiar y de una vez por todas tener una política renovada con líderes ajenos a la vieja escuela de los setenta.









